Entrada a Newgrange. Piedra de la entrada con arte megalítico. Foto: Ceoil at English Wikipedia. CC BY-SA 3.0. Original file (3,264 × 2,448 pixels, file size: 3.83 MB).
Brú na Bóinne (literalmente, «Palacio del Boyne» en gaélico irlandés) es un complejo arqueológico situado en Irlanda, en el condado de Meath. Se trata de una necrópolis prehistórica anterior a Stonehenge en unos mil años. Fue construida para enterrar a los miembros más relevantes de la sociedad tribal.
La zona comprende tres yacimientos arqueológicos diferenciados: Newgrange, Knowth y Dowth. Todo el recinto se puede visitar desde el centro de visitantes del complejo.
En uno de los grandes meandros del río Boyne, en el este de Irlanda, se conserva uno de los paisajes arqueológicos más extraordinarios del Neolítico europeo. Hace alrededor de cinco mil años, comunidades agrícolas transformaron este territorio mediante la construcción de enormes monumentos de piedra y tierra, creando un espacio en el que arquitectura, paisaje, memoria de los muertos y observación de los ciclos naturales quedaron estrechamente relacionados. Aquellas construcciones exigieron planificación, conocimientos técnicos y una considerable capacidad de organización colectiva, y todavía hoy constituyen uno de los testimonios más impresionantes de las sociedades prehistóricas de la fachada atlántica europea.
Brú na Bóinne no puede entenderse únicamente como un grupo de tumbas monumentales. Se trata de un verdadero paisaje ceremonial, formado por grandes sepulcros de corredor, túmulos menores, piedras decoradas y otras estructuras levantadas y utilizadas a lo largo de un prolongado periodo de tiempo. Sus constructores dejaron además uno de los conjuntos de arte megalítico más importantes de Europa: espirales, círculos, líneas onduladas, formas geométricas y otros motivos grabados sobre grandes bloques pétreos cuyo significado exacto desconocemos. Algunas construcciones muestran también relaciones cuidadosamente establecidas con determinados momentos del ciclo solar, lo que permite entrever una concepción del espacio en la que el mundo de los vivos, los antepasados y los ritmos de la naturaleza probablemente formaban parte de una misma realidad simbólica.
Su importancia reside precisamente en esa combinación de monumentalidad, ingeniería, arte y significado ritual. Brú na Bóinne permite acercarnos a unas sociedades que no dejaron textos escritos, pero que expresaron parte de su manera de comprender el mundo mediante la piedra, la orientación de sus monumentos y la transformación deliberada del paisaje. Lejos de constituir un episodio aislado, el lugar continuó atrayendo actividad humana durante épocas posteriores, convirtiéndose en un espacio cargado de memoria a lo largo de milenios. Recorrer sus principales monumentos supone, por ello, aproximarse no solamente a unas extraordinarias construcciones funerarias, sino a una de las manifestaciones culturales más complejas del Neolítico europeo.
Patrimonio de la Humanidad de la Unesco
Newgrange
Es el más conocido de los tres, se trata de un túmulo llano de ochenta metros de diámetro y trece metros de altura. Dentro del túmulo se halla una tumba de corredor neolítica.
Newgrange es uno de los pasajes funerarios del complejo Brú na Bóinne en el condado de Meath y el yacimiento arqueológico más famoso de Irlanda.
Un túmulo, palabra proveniente del latín tumulus (elevación), es el nombre que recibe el montón de tierra y piedras levantado sobre una tumba o varias, y que se remonta a la época de las edades de Piedra, del Bronce y del Hierro.
Originariamente consistía en una pila de rocas que recubrían directamente el cuerpo, pero su estructura fue modificada a lo largo de los siglos y estos enterramientos fueron cubiertos por tierra hasta formar verdaderas colinas artificiales, creciendo de tamaño hasta llegar a convertirse en cámaras funerarias en las que reposaban tanto el guerrero muerto como sus armas y sus principales pertenencias. En ocasiones albergaban el enterramiento de numerosos individuos. La aparición de los túmulos está habitualmente relacionada con una forma de reivindicación de derechos sobre las tierras en las que se ubicaban. Cuanto menos visibles desde lo lejos eran los asentamientos, más visibles se hacían los túmulos, a modo de indicadores de que el territorio estaba ocupado.
Referencia: Lajo Pérez, Rosina (1990). Léxico de arte. Madrid – España: Akal. p. 205. ISBN 978-84-460-0924-5.
Newgrange es uno de los pasajes funerarios del complejo Brú na Bóinne en el condado de Meath y el yacimiento arqueológico más famoso de Irlanda.
Irlanda
53°41′41″N 6°28′32″O
Fue construido aproximadamente entre 3300-2900 a. C., de acuerdo con la datación por radiocarbono, (Grogan, 1991), esto lo hace 500 años más antiguo que la Gran Pirámide de Guiza de Egipto, y 1000 más que Stonehenge en Reino Unido (aunque las primeras etapas de Stonehenge son aproximadamente de la misma época que Newgrange). Permaneció perdido durante más de 4000 años debido a una disminución del montículo hasta que en siglo XVII fue descubierto por gente que buscaba piedras para la construcción, que lo describieron como una cueva.
Conjunto megalítico de Newgrange. (Irlanda ). Foto: Shira. CC BY 2.5 pl. Original file (922 × 692 pixels, file size: 74 K).
Newgrange fue excavado y restaurado en su mayoría entre 1962 y 1975 bajo la supervisión del profesor Michael J. O’Kelly, del Departamento de Arqueología de la Universidad Colegio Cork. (O’Kelly, 1982.) Consiste en un enorme montículo hecho de piedra tallada por el hombre y turba en el interior de un círculo de 97 grandes guardacantones coronado por un muro inclinado hacia adentro de cuarzo blanco y granito. La mayoría de las piedras proceden de las inmediaciones de la construcción, aunque las piedras de granito y cuarzo de la fachada fueron transportadas desde lugares más lejanos, seguramente desde Wicklow y la bahía de Dundalk, respectivamente.
Por el interior del montículo transcurre un pasaje de 18 metros que se adentra hasta un tercio del diámetro y lleva a una cámara cruciforme. La cámara funeraria tiene un techo en voladizo que se eleva abruptamente hasta una altura de unos 6 metros. El tejado ha permanecido casi intacto durante más de 5000 años.
Newgrange debe entenderse dentro de una tradición megalítica mucho más amplia desarrollada durante el Neolítico atlántico, pero su escala y complejidad lo convierten en un monumento excepcional. Fue levantado hacia el 3200 a. C., en una época en la que las comunidades agrícolas del valle del Boyne llevaban ya generaciones transformando el territorio. Su construcción exigió transportar grandes cantidades de piedra, seleccionar materiales de distintas procedencias, organizar el trabajo colectivo y levantar una estructura capaz de mantenerse estable durante milenios. No conocemos la organización social exacta de quienes participaron en el proyecto, pero la monumentalidad de la obra indica una comunidad con capacidad para movilizar recursos y coordinar tareas durante un periodo prolongado. Newgrange no fue, por tanto, una construcción improvisada, sino el resultado de conocimientos técnicos acumulados y de una planificación cuidadosamente ejecutada.
El interior demuestra hasta qué punto sus constructores dominaban la arquitectura en piedra. El largo corredor conduce hacia una cámara central de planta aproximadamente cruciforme, formada por grandes ortostatos y cubierta mediante una falsa bóveda construida por aproximación progresiva de hiladas. Cada nivel de piedra sobresale ligeramente sobre el inferior hasta cerrar el espacio superior sin necesidad de una verdadera cúpula. El sistema ha permanecido esencialmente estable durante más de cinco mil años, lo que constituye una prueba extraordinaria de su calidad constructiva. En varios de los espacios laterales de la cámara se colocaron grandes recipientes o cuencas pétreas asociadas a depósitos funerarios, y las excavaciones recuperaron restos humanos, principalmente cremados, junto con materiales que confirman el carácter funerario del monumento. Sin embargo, reducir Newgrange a una simple tumba resultaría insuficiente: su arquitectura, su decoración y su relación con el paisaje indican que también tuvo un profundo significado ceremonial.
El arte megalítico constituye otro de sus rasgos más destacados. Numerosas piedras del corredor, de la cámara y del perímetro exterior presentan grabados realizados mediante incisión o percusión. Espirales, círculos concéntricos, líneas onduladas, rombos y otros motivos geométricos aparecen combinados de formas muy variadas. La gran piedra situada frente a la entrada es especialmente conocida por sus complejas espirales, aunque el significado concreto de estos signos continúa siendo desconocido. Resulta tentador interpretarlos como representaciones astronómicas, símbolos religiosos o imágenes relacionadas con la muerte y la regeneración, pero la arqueología no dispone de pruebas suficientes para asignarles una lectura única. Su repetición y distribución muestran, en cualquier caso, que formaban parte de un lenguaje visual compartido por las comunidades que construyeron los grandes monumentos de Brú na Bóinne.
La relación de Newgrange con el solsticio de invierno constituye probablemente su característica más extraordinaria. El corredor y la cámara están orientados hacia el sureste, de forma que durante varios días alrededor del solsticio los primeros rayos del Sol naciente penetran a través de una abertura construida sobre la entrada, conocida habitualmente como roof-box o caja de techo. La luz avanza lentamente por el corredor hasta alcanzar el interior de la cámara, que durante unos minutos queda iluminada por el Sol de mediados del invierno. La precisión arquitectónica necesaria para producir este fenómeno hace que la interpretación de una alineación deliberada sea ampliamente aceptada. No sabemos qué significado atribuían sus constructores a ese momento, y conviene evitar interpretaciones excesivamente concretas, pero resulta difícil separar el monumento de una atención consciente a los ciclos solares y al cambio estacional.
Ese episodio luminoso pudo adquirir una fuerte carga simbólica para unas comunidades cuya vida dependía estrechamente de los ritmos naturales. El solsticio de invierno señala el momento del año en que las noches alcanzan su máxima duración y, a partir de entonces, la luz comienza lentamente a recuperar terreno. No podemos afirmar que los constructores de Newgrange interpretasen este fenómeno exactamente como una imagen de renacimiento, retorno de la vida o regeneración de los muertos, porque no dejaron textos que expliquen sus creencias. Sí podemos afirmar, en cambio, que arquitectura y ciclo solar fueron coordinados de manera intencionada. Esa integración entre monumento, luz y tiempo convierte a Newgrange en algo más que una estructura funeraria: lo sitúa dentro de una concepción del paisaje en la que los antepasados, el territorio y los ritmos del cielo parecen haber estado profundamente relacionados.
Las excavaciones dirigidas por Michael J. O’Kelly entre 1962 y 1975 permitieron conocer con detalle la estructura del monumento y condujeron a importantes trabajos de conservación y reconstrucción. La apariencia actual de Newgrange es, por ello, resultado tanto de la construcción neolítica como de las intervenciones arqueológicas modernas. La fachada de cuarzo blanco y granito constituye uno de los aspectos más reconocibles del conjunto, aunque la forma concreta en que esos materiales estaban dispuestos originalmente ha sido objeto de debate entre especialistas. Esta circunstancia no resta importancia al monumento, pero recuerda que todo gran yacimiento arqueológico llega hasta nosotros a través de procesos de excavación, interpretación y conservación. Newgrange es a la vez una obra del Neolítico y un lugar cuyo conocimiento moderno se ha construido mediante décadas de investigación arqueológica.
Interior del megalito de Newgrange. Foto: Dieglop. CC BY-SA 4.0. Original file (3,024 × 4,032 pixels, file size: 6.27 MB).
Techo de la sala interior de Newgrange. Foto: Warren LeMay. CC0. Flikr.com
Parece que Newgrange se usó como una tumba. Los huecos en la cámara cruciforme aguantan grandes cuencas de piedra dentro de las cuales estaban situados los restos incinerados de aquellos colocados para descansar. Durante la excavación, solo se encontraron los restos de cinco individuos.
Newgrange está orientado astronómicamente: cada año, en torno al solsticio de invierno, los primeros rayos del Sol naciente penetran por la abertura situada sobre la entrada y avanzan a lo largo del corredor hasta iluminar el interior de la cámara durante unos minutos. Esta alineación se considera una característica deliberada del diseño original del monumento y constituye uno de los ejemplos más destacados de integración entre arquitectura neolítica y observación del ciclo solar.
Antiguamente el montículo estaba rodeado por un anillo exterior de inmensas piedras derechas, de las cuales hay doce de unas treinta y siete posibles que permanecen. Sin embargo, parece que el círculo de piedra que rodeaba Newgrange no es contemporáneo con el monumento en sí, sino que fue situado allí unos 1000 años después en la Edad del Bronce.
Newgrange es un monumento megalítico ubicado en el Valle del Boyne, en Irlanda, y es una de las construcciones prehistóricas más importantes de Europa. Construido aproximadamente en el 3200 a.C., es más antiguo que Stonehenge y las pirámides de Egipto, y forma parte del complejo arqueológico conocido como Brú na Bóinne, junto con otros sitios notables como Knowth y Dowth. Todos estos sitios están inscritos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y comparten características arquitectónicas, culturales y funcionales que los relacionan estrechamente.
Newgrange. Foto: Warren LeMay. Flikr.com. CC0. Original file (4,032 × 3,024 pixels, file size: 2.43 MB).
Características de Newgrange
Newgrange es un gran túmulo de tierra de unos 85 metros de diámetro, con una estructura interna de pasillos y cámaras hechas de piedra. Su diseño es una maravilla de ingeniería para la época, especialmente en lo que respecta a la alineación astronómica. El túmulo está rodeado por un muro de cuarzo blanco, y en su interior, un pasaje de unos 19 metros lleva a una cámara central en forma de cruz.
Una de sus características más impresionantes es la alineación de su entrada con el solsticio de invierno. Cada año, durante este solsticio, los primeros rayos del sol al amanecer iluminan el pasillo y alcanzan la cámara central, lo cual sugiere un propósito simbólico o ceremonial relacionado con el sol, el renacimiento o la esperanza de un nuevo ciclo de luz en el año.
Relación con Knowth y Dowth
Knowth y Dowth son otros túmulos situados en el mismo complejo de Brú na Bóinne, y aunque no tienen exactamente las mismas alineaciones astronómicas que Newgrange, muestran similitudes arquitectónicas y rituales que los conectan entre sí. Knowth, por ejemplo, tiene más arte rupestre que Newgrange, con alrededor de 300 piedras decoradas que conforman uno de los conjuntos de arte megalítico más grandes de Europa. La disposición de sus cámaras y la riqueza de sus grabados sugieren que también tuvo un propósito ceremonial importante, aunque el enfoque puede haber sido algo distinto.
Dowth, en cambio, es menos explorado y, aunque comparte algunas similitudes estructurales, no tiene una alineación solar tan evidente como Newgrange. Se cree que pudo haber sido también un sitio funerario, y su orientación puede estar relacionada con algún tipo de culto o ritual específico de su época.
Función de Newgrange
La función de Newgrange y de los otros túmulos es motivo de debate entre los arqueólogos, pero las teorías más aceptadas sugieren que estos monumentos servían múltiples propósitos:
- Funerario: Se han encontrado restos humanos en Newgrange y en otros túmulos del complejo, lo cual indica que fueron utilizados para entierros. No obstante, los restos son fragmentarios, lo que podría indicar un uso funerario simbólico o parcial, o bien una práctica de incineración ritual.
- Astronómico: La alineación con el solsticio de invierno sugiere un profundo conocimiento astronómico y un interés simbólico en el sol y los ciclos de la naturaleza, probablemente vinculados a la idea de renacimiento o regeneración.
- Ceremonial y Mágico: Los diseños complejos y la orientación del túmulo podrían reflejar creencias espirituales y rituales relacionados con la conexión entre la tierra y los ciclos cósmicos. El uso de la luz solar como elemento central en sus ceremonias sugiere una dimensión mística, en la que la luz representaba vida o espiritualidad.
- Lugar de culto: Es probable que Newgrange haya sido un lugar de culto en el que se llevaban a cabo rituales comunitarios importantes, celebrando el cambio de estaciones o ceremonias para invocar la fertilidad y la prosperidad en el nuevo ciclo solar.
En resumen, Newgrange, junto con Knowth y Dowth, parece haber sido un centro ceremonial multifuncional, con un rol destacado en la cosmología y las prácticas espirituales de sus constructores. Sus usos probablemente combinaban funciones funerarias y astronómicas, conectando a los vivos y los muertos con el ciclo de la vida y la naturaleza.
Bibliografía
- Grogan, E. (1991). «Prehistoric and Early Historic Cultural Change at Brugh na Bóinne». Proceedings of the Royal Irish Academy (en inglés). Vol. 91C. pp. 126-132.
- O’Kelly, Michael J. (1982). Newgrange. Archaeology Art and Legend (en inglés). Londres: Thames and Hudson.
- Fuente del texto: Newgrange
Enlaces externos
- Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Newgrange.
- Newgrange
- Heritage of Ireland – Brú na Boinne Vistor Centre (Newgrange and Knowth) (Meath)
- Fotografías de Newgrange y alrededores – Irlanda
Knowth
Situada al noroeste de Newgrange se construyó en la misma época que este. Si bien es menos conocido que Newgrange lo supera en tamaño e importancia arqueológica.
Irlanda. El túmulo de Knowth (en irlandés Cnobha) es una tumba de corredor Neolítica y un monumento antiguo del complejo arqueológico de Brú na Bóinne en el valle del Río Boyne, cerca de Donore en el condado de Meath en Irlanda. Se encuentra a 1 km al noroeste de Newgrange y a 2 km al oeste de Dowth.
Construido en la misma época de Newgrange sobrepasa en tamaño e importancia arqueológica a este. El complejo se completa con otros túmulos de menos importancia que lo convierten en uno de los más importante de Europa occidental.
Las excavaciones han descubierto primero un corredor de 34 metros que conducía a una cámara central, encontrándose más tarde en 1968 otro corredor de 40 metros en la cara opuesta que conduce a otra cámara que no está comunicada con el primero.
A diferencia de Newgrange, que tiene un pasaje orientado hacia el solsticio de invierno, Knowth posee dos pasajes principales orientados aproximadamente hacia el este y el oeste. Aunque no están alineados con eventos solares específicos como los solsticios, se ha sugerido que podrían estar relacionados con los equinoccios o con observaciones astronómicas más complejas.
A diferencia de otros túmulos que fueron abandonados después de su construcción, Knowth muestra signos de ocupación durante milenios. Desde su uso original como tumba y centro ceremonial en el Neolítico, pasó a ser reutilizado en la Edad de Hierro como una fortaleza, y más tarde, en la Edad Media, como un asentamiento monástico. Esto refleja su importancia continuada como un lugar estratégico y simbólico.
El túmulo principal de Knowth tiene un sofisticado sistema de drenaje para evitar la acumulación de agua en las cámaras internas. Este diseño, construido hace más de 5000 años, muestra una comprensión avanzada de la ingeniería y la conservación estructural por parte de sus constructores.
Debido a los problemas de conservación, el acceso a las cámaras interiores de Knowth está limitado, a diferencia de Newgrange, que permite visitas guiadas. Esto se debe en parte al daño causado durante la Edad Media, cuando los habitantes reutilizaron piedras del túmulo para construir otras estructuras.
Muchas piedras decoradas en Knowth parecen haber sido reutilizadas de monumentos anteriores. Esto sugiere que los constructores del túmulo valoraban las piedras por sus grabados y las incorporaban a nuevas estructuras, lo que podría indicar una conexión simbólica con generaciones o tradiciones pasadas.
Algunos investigadores han propuesto que los grabados de Knowth no solo son decorativos, sino que podrían ser representaciones abstractas de mapas astronómicos o de la percepción neolítica del cosmos. Las espirales, por ejemplo, podrían simbolizar ciclos naturales como las estaciones o el movimiento del sol y la luna.
Referencia: Open Ai (2024-2026). Chat GPT. (Gran Modelo de Lenguaje). https://chatgpt.com/chat.
Vista aérea de Knowth. Foto: Raemond Carolan. CC BY-SA. Original file (4,000 × 2,250 pixels, file size: 3.73 M).
Knowth ofrece, además, una oportunidad excepcional para comprender cómo se construyeron y transformaron las grandes tumbas de corredor del Neolítico irlandés. Las investigaciones arqueológicas iniciadas por George Eogan en 1962 y desarrolladas durante décadas permitieron reconstruir una larga secuencia de construcción y uso. El gran túmulo no parece responder a una única acción realizada de una sola vez, sino a un proceso complejo en el que distintas partes del conjunto fueron levantadas, modificadas y reutilizadas. Los trabajos modernos sitúan la construcción y utilización principal del gran monumento aproximadamente entre 3200 y 2900 a. C., dentro de un periodo de intensa actividad arquitectónica y ritual en Brú na Bóinne. El esfuerzo necesario para movilizar piedra, tierra, madera y mano de obra revela comunidades capaces de organizar proyectos colectivos de enorme envergadura y de mantener conocimientos técnicos especializados durante generaciones.
La riqueza de Knowth resulta todavía más evidente cuando se observa el conjunto completo y no únicamente el gran túmulo central. A su alrededor se distribuyen dieciocho monumentos menores, algunos de los cuales parecen anteriores al gran montículo, configurando un auténtico cementerio de tumbas de corredor. Esta acumulación de construcciones sugiere que el lugar fue adquiriendo importancia de manera progresiva dentro del paisaje del Boyne. Cada nuevo monumento se levantaba en relación con estructuras anteriores, de modo que el espacio funerario fue convirtiéndose en un territorio de memoria acumulada. La elección reiterada del mismo lugar indica que el paisaje poseía un significado que trascendía a una sola generación y que probablemente estaba ligado a la identidad de las comunidades que habitaron la región.
Las excavaciones han mostrado también que el arte megalítico de Knowth es todavía más abundante de lo que indicaban los primeros recuentos. El catálogo arqueológico moderno registra 390 piedras decoradas en el conjunto, aproximadamente el 46 % de todo el arte megalítico conocido en Irlanda y la mayor concentración documentada en un único yacimiento. Esta extraordinaria cantidad permite estudiar no solo los motivos individuales, sino también la forma en que fueron distribuidos dentro de la arquitectura. Algunas piedras muestran composiciones especialmente complejas, mientras que otras presentan diseños más sencillos o repetitivos. La existencia de estilos, técnicas y ubicaciones diferentes sugiere que la decoración pudo desarrollarse durante un periodo prolongado y que probablemente intervinieron distintos artesanos o grupos de trabajo.
Entre los objetos descubiertos en Knowth destaca una extraordinaria cabeza de maza realizada en sílex y profusamente decorada, hallada en 1982 en la tumba oriental. Su elaboración exigió una notable habilidad técnica y una inversión considerable de tiempo, por lo que difícilmente puede considerarse un objeto cotidiano. La presencia de piezas de esta calidad en un contexto funerario ayuda a comprender que estos monumentos no estaban destinados simplemente al depósito de cadáveres. Los restos humanos, los objetos asociados y la propia monumentalidad arquitectónica apuntan hacia ceremonias complejas en las que la muerte, la memoria y la posición social pudieron desempeñar un papel importante. Aun así, desconocemos quiénes tenían derecho a ser depositados en estas cámaras y qué relación mantenían con el resto de la comunidad.
Knowth resulta igualmente importante porque muestra que las sociedades neolíticas del valle del Boyne no vivían aisladas. Determinados rasgos arquitectónicos y artísticos encuentran paralelos en otros monumentos de Irlanda y de la fachada atlántica europea, lo que sugiere contactos, circulación de ideas y tradiciones compartidas a grandes distancias. Esto no implica necesariamente movimientos constantes de poblaciones enteras, pero sí demuestra que las comunidades prehistóricas mantenían redes de relación más amplias de lo que podría suponerse a partir de una visión local del yacimiento. Brú na Bóinne formaba parte de un mundo atlántico en el que distintas sociedades desarrollaron monumentos funerarios de gran escala y compartieron determinadas soluciones arquitectónicas y lenguajes simbólicos.
La importancia científica de Knowth ha aumentado precisamente gracias a la duración y profundidad de su investigación. El proyecto arqueológico iniciado en 1962 generó alrededor de seis décadas de excavaciones, análisis y publicaciones especializadas, culminadas en una extensa serie de estudios sobre arquitectura, asentamientos, arte megalítico y ocupaciones posteriores. Esto convierte a Knowth en uno de los complejos neolíticos mejor documentados de Europa. Su valor no reside solamente en la espectacularidad del túmulo o de sus piedras grabadas, sino en la posibilidad de reconstruir una historia extraordinariamente larga: desde las comunidades que levantaron las primeras tumbas hasta las sociedades que, muchos siglos después, continuaron regresando al mismo lugar y reinterpretándolo de acuerdo con sus propias necesidades y creencias.
Sobre los «Bell Baker», se refiere a la Cultura del Vaso Campaniforme (Bell Beaker culture, en inglés). Esta fue una cultura prehistórica que se desarrolló en Europa occidental y central durante el Calcolítico y la Edad del Bronce Temprano, aproximadamente entre el 2800 y el 1800 a.C. Su nombre proviene de los característicos vasos de cerámica en forma de campana que eran producidos y utilizados por sus integrantes.
Características de la Cultura del Vaso Campaniforme
Cerámica distintiva: Los vasos campaniformes son recipientes de cerámica con forma de campana invertida, decorados con patrones geométricos incisos o impresos. Se usaban probablemente para beber cerveza, hidromiel o vino en ceremonias o rituales.
Difusión: Esta cultura se extendió ampliamente por Europa, incluyendo las Islas Británicas, la Península Ibérica, Europa Central y partes de Italia. Su expansión parece haber ocurrido más a través de intercambios culturales y comerciales que por invasiones masivas.
Innovaciones tecnológicas: Los grupos asociados con la Cultura del Vaso Campaniforme contribuyeron a la difusión del trabajo avanzado del cobre y del bronce. También se les relaciona con la domesticación de caballos y la expansión de armas como las dagas y puntas de flecha.
Aspecto funerario: En las Islas Británicas, las tumbas asociadas a esta cultura a menudo incluyen entierros individuales en posición fetal, acompañados de ajuares funerarios como los propios vasos, armas y adornos.
Presencia en las Islas Británicas
En Gran Bretaña e Irlanda, la Cultura del Vaso Campaniforme llegó alrededor del 2400 a.C. y se fusionó con las culturas locales preexistentes, como las de los constructores de megalitos (por ejemplo, los creadores de Stonehenge). Esto marcó un cambio en las prácticas funerarias y en el estilo de vida, ya que se introdujeron nuevas costumbres, como el enterramiento individual en túmulos.
Impacto
La llegada de los portadores del Vaso Campaniforme a las Islas Británicas tuvo un impacto significativo. Las evidencias genéticas recientes sugieren que su llegada estuvo acompañada por una migración importante, que desplazó gran parte de la población neolítica local. Este cambio también está asociado con el auge del uso del bronce y un cambio en la estructura social hacia una sociedad más jerarquizada.
Los grandes monumentos funerarios de Knowth fueron construidos durante el Neolítico, principalmente entre aproximadamente 3200 y 2900 a. C., varios siglos antes de la aparición de las comunidades asociadas a la cultura campaniforme. Posteriormente, ya en los inicios de la Edad del Bronce, el entorno de Knowth volvió a ser ocupado por grupos que utilizaban cerámica de tipo Bell Beaker, dejando nuevas evidencias de habitación y actividad junto a los antiguos monumentos.
Una rampa hacia la cima del cementerio de tumbas de pasaje de Knowth. La cima del sitio fue ocupada desde la Edad de Hierro, ya que representaba una posición fácilmente defendible. Esto persistió hasta la Edad Media, cuando se construyó una iglesia y otros edificios en la parte superior.
Foto: Rob Hurson. CC BY-SA 4.0. Original file (4,928 × 2,466 pixels, file size: 4.2 MB).
Esta tumba de corredor es la más grande del complejo arqueológico de Brú na Bóinne y consta de un túmulo grande (conocido como Sitio 1) y 17 tumbas satélite más pequeñas. El túmulo principal posee aproximadamente 12 metros de alto (40 pies) y 67 metros de diámetro (220 pies), (1) cubre aproximadamente una hectárea. Contiene dos corredores ubicados a lo largo de una línea este-oeste y está rodeado por 127 guardacantones, del cual faltan tres y hay otros cuatro dañados.
La datación del túmulo principal ha sido estimada entre el 2500 y 2000 AC. (1) Los corredores son independientes de cada uno, destinados para separar cuartos de entierro.
El corredor oriental llega a un cuarto cruciforme, no muy distinto al encontrado en Newgrange, el cual contiene tres nichos y cuencos de piedras sobre los cuales se ponían restos cremados de los muertos. El nicho derecho es más grande y más decorado con arte megalítico que los otros dos, lo cual es típico en tumbas de corredor irlandesas de este tipo.
El corredor occidental finaliza en un cuarto indiferenciado, el cual está separado del pasillo por un umbral. El cuarto parece también haber contenido un nicho de piedra la cual fue más tarde sacada y ahora se encuentra localizada aproximadamente a dos-tercios más abajo del pasillo.
El túmulo principal se encuentra rodeado de otras 17 tumbas y unas 300 losas grabadas, lo que lo convierten a Knowth en el sitio de mayor importancia desde el punto de vista artístico de la Europa occidental, más de 200 piedras decoradas fueron encontradas durante excavaciones. Muchas de las obras de arte fueron encontradas en los guardacantones, particularmente acercándose las entradas a los corredores.
Knowth alberga más de 300 piedras decoradas con motivos geométricos, que representan la mayor concentración de arte rupestre megalítico en Europa Occidental. Los diseños incluyen espirales, círculos concéntricos, zigzags y motivos serpentiformes. Aunque se desconoce su significado exacto, podrían tener funciones simbólicas, rituales o astronómicas.
Muchos de los motivos son típicos: espirales, romboidales y figuras serpentiformes. Aun así, el arte megalítico en Knowth contiene una variedad amplia de imágenes, como formas de medialuna. Curiosamente, muchas de estas obras de arte fueron grabadas en la parte posterior de las piedras; un tipo del arte megalítico conocido como arte escondido. Esto sugiere todo tipo de teorías respecto a la función de arte megalítico dentro del Neolítico comunitario quién construyó los monumentos en el valle de Boyne. Es posible que intentaron esconder el arte. Es también posible que sencillamente reciclaron las piedras y reutilizando el otro lado.
Arte megalítico en los guardacantones de Knowth. Foto: Brholden. Dominio Público. Original file (2,592 × 1,944 pixels, file size: 1.98 MB).
Otra muestra de piedra tallada con extraños petroglifos. Foto: XeresNelro. CC BY-SA 4.0. Original file (3,264 × 2,448 pixels, file size: 1.75 MB).
Historia sobre Knowth
Existen evidencias de actividad en el sitio durante la Edad del Bronce y del Neolítico tardío. La mayoría de estas descienden de la Grooved ware o Cultura del vaso campaniforme asociada al círculo de madera que se localizó cerca la entrada del corredor oriental. La evidencia arqueológica sugiere que fue utilizado como área ritual o sagrada posterior a que el túmulo principal en Knowth cayera en desuso. La evidencia ritual consta de un gran número de ofrendas votivas encontradas en y alrededor de las áreas inmediatas del enmaderado que formaba un círculo. Los normandos utilizaron Knowth como castillo en el siglo XII.
El túmulo de Knowth cayó en abandono, y el montículo o mojón se desmoronó, causando que las entradas de ambos corredores quedaran cubiertas. El sitio quedó prácticamente inutilizable por un periodo de dos mil años. El sitio fue brevemente utilizado como lugar de entierros; cerca de 35 tumbas fueron encontradas en el sitio durante excavaciones, (2) éstas parecen corresponder a entierros Celtas.
En la edad de Hierro tardía y en el periodo cristiano temprano, se transforma en un cerro fuerte rodeando con zanjas y se le añadieron subterráneos. Knowth llegó a ser por primera vez un sitio habitacional. Dos guardacantones fueron excavados, uno en la base del túmulo detrás del guardacantón, y el otro en la parte superior. En esta etapa, las entradas a ambos corredores parecen haber sido descubiertos. La evidencia incluye la presencia de grafitis del período cristiano temprano en las piedras del cuarto oriental, y cuatro nombres fueron grabados en escritura ogham. Parece que al llegar a este punto, la piedra de cuenca del cuarto occidental fue removida en un intento de sacarla y estuvo abandonada en el pasillo porque se atascó. Knowth llegó a ser un centro político significativo y la capital del Reino de Brega. (3).
Corredor de la tumba. XeresNelro. CC BY-SA 4.0. Original file (3,264 × 2,448 pixels, file size: 1.76 MB).
Brú na Bóinne (literalmente, «Palacio del Boyne» en gaélico irlandés) es un complejo arqueológico situado en Irlanda, en el condado de Meath. La foto corresponde a uno de sus tres yacimientos, el de Knowth. Foto: Jean Housen. CC BY-SA 3.0. Original file (3,872 × 2,592 pixels, file size: 4.81 MB).
Después de un breve intervalo militar con la invasión normanda de Irlanda, el sitio cayó a las manos de los monjes de la Abadía de Mellifont. Parece que el túmulo fue entonces otra vez utilizado como grange o granja. Se construyeron muros de piedra sobre el túmulo, y edificios de piedra al interior de los muros. Después de la disolución de los monasterios, el sitio fue utilizado principalmente para funciones agrícolas hasta que la mayor parte del sitio fue adquirido por el estado en 1939.
Una referencia histórica a la cueva ha sido encontrada en Las Tríadas de Irlanda, datado entre el siglo XIV al siglo XIX, donde Úam Chnogba, Úam Slángæ y Dearc Fearn fueron enumerados bajo el título, Los tres sitios más oscuros en Irlanda. (4) La reciente interpretación a la Cueva del Alders, se piensa que puede ser la actual Cueva de Dunmore (5) mientras las dos primeras son interpretadas como las cuevas de Knowth y las cuevas de Slaney. (4) No se sabe con exactitud a qué sistema de tumbas de corredor cerca del río Slaney se refiere, lo más probable que se trate de aquellas en Baltinglass. Otras fuentes traducen a los sitios numerados como Rathcroghan, la cueva o cripta de Slane (6) y la «Cueva de los Helechos». (4)
La Orientación este-oeste de los corredores en Knowth sugiere alineación astronómica con los equinoccios. La alineación en Knowth hoy no ocurre. Esto se debe a varios factores. Primero que todo, los corredores fueron descubiertos por pobladores más tardíos y fueron, hasta cierto punto, destruidos o incorporados a subterráneos; de este modo, las entradas originales a los corredores fueron distorsionadas o destruidas, haciendo difícil establecer si la alineación alguna vez existió. Más adelante, con las excavaciones recientes (a partir de 1962) bajo Prof. George Eogan resultó con la construcción de una losa de concreto en la pared dentro del túmulo en la entrada del oeste, restringiendo cualquier investigación a posibles alineaciones. Es probable que los corredores tuvieron la intención de ser alineados. También hay que considerar que las alineaciones de monumentos antiguos pueden cambiar debido a los ciclos Milankovitch.
Vista del corredor interior de piedra que forma la tumba de Knowth, sitio arqueológico de Brú na Bóinne. (Irlanda). Foto: Jean Housen. CC BY-SA 3.0. Original file (3,872 × 2,592 pixels, file size: 4.04 MB).
Una excavación breve del sitio fue llevada a cabo en 1941 por el Profesor Macallister. Sin embargo, las excavaciones de gran escala más importantes comenzaron en el sitio en 1962 y fueron emprendidas por Profesor George Eogan de la University College de Dublín. Cuándo sus excavaciones se iniciaron, se sabía muy poco sobre la extensión total del sitio. Las entradas a los corredores occidentales y orientales fueron descubiertas en 1967 y 1968 respectivamente, y lentamente las capas de actividad en el sitio de Knowth fueron descubiertas. Las excavaciones produjeron numerosos informes y libros de los hallazgos. La excavación arqueológica del sector este de Knowth acabó cualquier posibilidad de búsqueda en alineaciones cuándo Profesor George Eogan levantó una pared concreto a través de la entrada del corredor oriental. La investigación más extensa en alineaciones y en astronomía de Knowth fueron llevadas a cabo por el investigador americano-irlandés Martin Brennan. (7).
Acceso
El acceso a este sitio arqueológico es solo a través de visitas guiadas. Las visitas empiezan en el Centro de visitantes de Brú na Bóinne en Donore. Los visitantes podrán conocer el corredor oriental y visitar una moderna sala de interpretación en sus proximidades.
Referencias
- Harbison, Peter. (1970). Gill & Macmillan, ed. Guide to the National Monuments of Ireland.
- O’Brien, Elizabeth. «Post-Roman Britain to Anglo-Saxon England». British Archaeological Reports, 1999. 27. ISBN 978-1-8417-1118-8
- Stout, Geraldine. «Newgrange and the Bend of the Boyne». Cork: Cork University Press, 2002. 76. ISBN 978-1-8591-8341-0
- Anónimo (2005). Meyer, Kuno; Lavelle, Hilary; Purcell, Emer et al., eds. The Triads of Ireland. Todd Lecture Series (en inglés) 13 (Primera edición). Dublín: Hodges, Figgis & Co. Consultado el 28 de febrero de 2016.
- Coleman, J. C. (1965). Anvil Press, ed. The Caves of Ireland. Tralee, Co. Kerry. pp. 14-16.
- Foot, Arthur Wynne (1878). An account of a visit to the cave of Dunmore, Co. Kilkenny, with some remarks on human remains found therein = Journal of the Royal Society of Antiquaries of Ireland (4). Dublín. pp. 65-94. Consultado el 28 de febrero de 2016.
- The Stars and the Stones publicado más tarde como The Stones of Time: Calendars, Sundials and Stone Chambers of Ancient Ireland, 1994 [ISBN 978-0-8928-1509-8 o ISBN 0-89281-509-4]
Enlaces externos
- Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Knowth.
- Los sorprendentes megalitos de Knowth
- Fuente wikipedia: Knowth
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Dowth
Dowth es el menos conocido y también el menos transformado visualmente de los tres grandes monumentos de Brú na Bóinne. Su aspecto actual conserva las huellas de una historia compleja de construcción, reutilización, excavación y deterioro que permite contemplarlo de una manera muy diferente a Newgrange. El gran túmulo alcanza aproximadamente 85 metros de diámetro y supera actualmente los quince metros en su punto más elevado, aunque parte de esa altura parece deberse a la acumulación de materiales procedentes de antiguas excavaciones. Se calcula que estuvo delimitado por unas 115 grandes piedras perimetrales, de las cuales solo alrededor de la mitad permanecen visibles. Como los otros grandes monumentos del valle, fue construido durante el Neolítico, hace algo más de cinco mil años, formando parte del extraordinario paisaje funerario y ceremonial desarrollado en torno al río Boyne.
En el interior del gran montículo se conocen dos tumbas de corredor independientes, situadas relativamente próximas entre sí y conocidas habitualmente como Dowth North y Dowth South. La tumba septentrional es la mayor. Su corredor conservado mide algo más de ocho metros y conduce a una cámara cruciforme con tres espacios laterales, cubierta mediante una falsa bóveda de aproximación de hiladas. En el suelo de la cámara se conserva una gran cuenca de piedra, elemento que encuentra paralelos en otros monumentos funerarios del conjunto. Una particularidad especialmente interesante es la existencia de un pequeño anexo comunicado con uno de los recintos laterales, formando una sucesión adicional de espacios internos poco habitual dentro de las tumbas de corredor de Brú na Bóinne.
Dowth South posee dimensiones menores, pero presenta una característica que le concede una importancia especial. Un corredor de poco más de tres metros conduce a una cámara aproximadamente circular con un único nicho lateral. Su cubierta actual es moderna, ya que la estructura original no se ha conservado completamente. Alrededor del solsticio de invierno, la luz del Sol poniente penetra en esta tumba y alcanza el interior de la cámara. La orientación hacia el ocaso contrasta de manera sugerente con Newgrange, donde el fenómeno se produce con la salida del Sol. No conocemos el significado exacto que estas relaciones solares tuvieron para sus constructores, pero la repetición de orientaciones vinculadas a momentos significativos del ciclo anual en diferentes tumbas de corredor indica que la posición de los monumentos respecto al cielo formaba parte de su diseño.
Dowth conserva asimismo ejemplos de arte megalítico grabado sobre algunas de sus grandes piedras. Espirales, círculos, formas geométricas y pequeñas depresiones talladas o cazoletas aparecen tanto en elementos exteriores como en determinadas piedras asociadas a las cámaras. El conjunto es menos abundante que el extraordinario repertorio de Knowth, pero confirma que la decoración formaba parte del mismo lenguaje artístico desarrollado por las comunidades neolíticas del valle. Su significado permanece abierto a la interpretación. Como sucede en los demás monumentos de Brú na Bóinne, resulta más prudente hablar de un sistema simbólico cuyos códigos desconocemos que intentar identificar cada motivo con una idea astronómica, religiosa o funeraria concreta.
El estado actual de Dowth también está relacionado con su particular historia arqueológica. En 1847 se llevó a cabo una importante intervención dirigida por el ingeniero R. H. Frith con la intención de localizar una supuesta cámara central. Se abrió una extensa trinchera en el lado occidental del túmulo que produjo importantes alteraciones y dejó parte de la estructura expuesta. Las investigaciones terminaron después de dos temporadas y el corte aparentemente no fue rellenado por completo; posteriormente, algunas zonas deterioradas fueron aprovechadas como fuente de piedra. A diferencia de Newgrange y Knowth, Dowth no ha sido objeto de una gran excavación arqueológica moderna que haya estudiado sistemáticamente la totalidad del monumento. Esta circunstancia explica en parte por qué conserva todavía numerosos interrogantes y por qué nuestra imagen de su arquitectura es menos completa.
Las investigaciones recientes han demostrado, además, que Dowth no debe reducirse al gran túmulo. Todo su entorno forma un extenso paisaje arqueológico que comenzó a configurarse antes de la construcción de los grandes monumentos y continuó utilizándose durante milenios. En 2017, trabajos realizados junto a Dowth Hall revelaron bajo una terraza ajardinada una gran tumba de corredor hasta entonces desconocida, con dos cámaras megalíticas alteradas. Las prospecciones han identificado también otras tumbas menores, recintos y un gran henge perteneciente al intenso desarrollo ritual que experimentó esta zona durante el Neolítico tardío. Estos descubrimientos han reforzado una idea fundamental: Newgrange, Knowth y Dowth no fueron monumentos aislados, sino partes visibles de un paisaje ceremonial mucho más extenso cuya complejidad todavía continúa saliendo a la luz.
El tercer túmulo es similar a Newgrange en tamaño si bien es un poco más alto que este. Está bastante deteriorado, por lo que actualmente se mantiene cerrado al público.
El nombre Dowth proviene del irlandés antiguo Dubhadh, que significa «Oscuridad». Según la mitología irlandesa, esto está relacionado con una leyenda en la que el sol dejó de brillar como consecuencia de un encantamiento fallido, simbolizando la conexión del lugar con el misterio y la magia.
Al igual que Newgrange, Dowth también está alineado con el solsticio de invierno, aunque su alineación no es tan precisa. Durante este evento, la luz solar entra en la cámara del túmulo, iluminando brevemente su interior. Esto refuerza la teoría de que los constructores neolíticos usaban estos sitios como marcadores astronómicos.
Irlanda– Dowth (irlandés: Dubhadh) es una tumba de corredor neolítica y parte de uno de los tres complejos que forman Brú na Bóinne a las orillas del río Boyne en el condado de Meath, Irlanda.Tiene una data aproximada de 3.200 a.C. Es el segundo más antiguo después de Newgrange de las tres tumbas principales del Sitio Patrimonio Mundial de Brú na Bóinne – que forman un complejo de tumbas de corredor (las otras dos son Newgrange y Knowth).
Tumba de pasaje: Como otros monumentos en Brú na Bóinne, Dowth incluye cámaras funerarias a las que se accede a través de pasajes alineados con eventos astronómicos. Sin embargo, el diseño es más sencillo y menos restaurado que Newgrange.
Dowth tiene dos pasajes principales orientados hacia el oeste y el suroeste. Aunque no están completamente alineados con fenómenos solares como el solsticio de invierno en Newgrange, parecen tener relaciones con movimientos astronómicos.
Algunas de las piedras perimetrales del sitio tienen grabados megalíticos, incluyendo espirales y círculos concéntricos, aunque en menor cantidad que otros sitios.
Aunque no es tan conocido como Newgrange por su conexión solar, Dowth tiene posibles alineaciones con eventos astronómicos, particularmente con el solsticio de invierno. En este periodo, la luz solar puede penetrar parcialmente en el pasaje más largo, lo que sugiere una función ritual o cosmológica.
Se han encontrado fragmentos de huesos humanos, lo que indica su uso como tumba. También se hallaron herramientas de pedernal y cerámica decorada típica de la cultura neolítica irlandesa.
Inscripciones: Algunas de las decoraciones y patrones en las piedras pueden haber tenido significados rituales o cosmológicos relacionados con las creencias de la época.
Como atracción turística se encuentra menos desarrollado que sus vecinos, en parte porque la recámara es mucho más baja, y en parte porque la decoración es más simple. Fue parcialmente excavado en 1847, aunque fue saqueado por vikingos y mucho antes que ellos por ladrones en periodos anteriores.
Túmulo de Dowth. Foto: William Ellison. CC BY-SA 4.0
Mitología y origen del nombre
El nombre Dowth se relaciona con el irlandés antiguo Dubad o Dubhadh, «oscuridad». Su origen fue explicado en la literatura medieval irlandesa mediante una leyenda recogida en los Dindshenchas, una colección de relatos que explicaban el significado y la historia tradicional de determinados lugares de Irlanda. Según esta narración, un rey llamado Bressal Bó-Dibad reunió a los hombres de Irlanda para construir una gran torre que alcanzara el cielo. Su hermana empleó la magia para detener el curso del Sol y prolongar indefinidamente el día, permitiendo así continuar los trabajos. El encantamiento terminó por romperse y la oscuridad cayó sobre los constructores, que abandonaron la obra. A partir de entonces, según el relato, aquel lugar recibió el nombre de Dubad, «oscuridad».
La leyenda fue escrita miles de años después de la construcción neolítica del monumento y, por tanto, no puede considerarse una explicación histórica de su origen. Su interés reside precisamente en mostrar cómo las sociedades irlandesas medievales continuaban percibiendo aquellas enormes construcciones prehistóricas como lugares extraordinarios y trataban de integrarlas dentro de su propio universo narrativo. La presencia del Sol, la interrupción de su recorrido y la llegada de la oscuridad resultan especialmente sugerentes en un monumento cuya arquitectura mantiene una relación real con la puesta solar alrededor del solsticio de invierno, aunque no pueda establecerse una relación histórica directa entre el fenómeno neolítico y el relato medieval.
Dowth y el solsticio de invierno
Dowth comparte con Newgrange una relación deliberada con el ciclo solar, aunque el fenómeno se produce de manera diferente. La tumba conocida como Dowth South posee un corredor corto orientado hacia el suroeste, en dirección a la puesta del Sol alrededor del solsticio de invierno. Durante varias semanas próximas a este momento del año, la luz del atardecer puede penetrar directamente por la entrada y avanzar por el corredor hasta alcanzar la cámara interior. A diferencia de Newgrange, Dowth no posee una abertura superior o roof-box: la iluminación se produce directamente a través de la entrada.
El fenómeno fue estudiado y divulgado durante el siglo XX, entre otros investigadores, por Martin Brennan, quien realizó numerosas observaciones de las relaciones entre los monumentos de Brú na Bóinne y los ciclos solares. En Dowth South observó cómo la luz del Sol poniente recorría el corredor e iluminaba determinadas piedras de la cámara. Las investigaciones posteriores han confirmado la importancia de esta orientación y actualmente la documentación oficial de Brú na Bóinne reconoce la iluminación de Dowth South por el Sol poniente alrededor del solsticio de invierno. Debido a que su corredor es considerablemente más corto que el de Newgrange, el fenómeno puede producirse durante un periodo más amplio y la iluminación de la cámara puede prolongarse aproximadamente durante una hora, dependiendo de las condiciones atmosféricas.
La orientación de Dowth resulta particularmente interesante cuando se contempla dentro del paisaje monumental del valle del Boyne. Mientras Newgrange recibe el Sol naciente del solsticio de invierno desde el sureste, Dowth South se orienta hacia su puesta en el suroeste. No sabemos qué significado atribuían las comunidades neolíticas a estas relaciones entre arquitectura, luz y calendario, por lo que resulta prudente evitar interpretaciones religiosas demasiado precisas. Sí puede afirmarse, en cambio, que la posición de estos monumentos respecto al ciclo solar formaba parte consciente de su concepción arquitectónica y que el movimiento anual del Sol tuvo un papel importante en la organización simbólica del paisaje de Brú na Bóinne.
Entrada Oeste a la cámara de Dowth. Foto: Kafka Liz at English Wikipedia. CC BY-SA 3.0.
- En la mitología irlandesa, Dowth está asociado con los Tuatha Dé Danann, una raza mitológica que habitaba Irlanda antes de la llegada de los humanos. Según las leyendas, Dowth fue construido por un rey que buscaba rivalizar con los dioses, pero debido a un maleficio, nunca se completó.
- Se cree que el nombre «Dowth» proviene de «Dubad,» que significa «oscuridad» en irlandés antiguo, reflejando su conexión con el inframundo.
Un guardacantón con tallas de cazoletas o tacitas, una espiral y una flor- como diseño marca la entrada a la segunda tumba, algo más pequeña — con un techo moderno de concreto. Esta tumba tiene unas cuantas piedras decoradas y un solo recoveco grande a mano derecha.
En la entrada al corredor de la tumba cruciforme es un subterráneo de la época cristiana temprana.
Dowth comparte una celebración solar especial con su vecino Newgrange durante el solsticio de invierno. Martin Brennan, autor de Las Estrellas y las Piedras: Astronomía y Arte Antiguos en Irlanda – Thames y Hudson 1983, descubrió una notable alineación durante el curso de su estudio de diez años en el Valle de Boyne. De noviembre a febrero los rayos del sol del atardecer llegan al corredor y luego al cuarto de Dowth Sur. Durante el solsticio de invierno la luz rasante del sol se mueve a lo largo del lado izquierdo del corredor, y luego llega al cuarto circular, donde hay tres piedras que son iluminadas por el sol.
La piedra central convexa refleja la luz del sol en un recoveco oscuro, iluminando allí las piedras decoradas. Los rayos entonces retrocede lentamente a lo largo del lado derecho del corredor y después de casi dos horas el sol se retira de Dowth Sur.
El yacimiento se encuentra en mal estado de conservación lo que hace que a fecha de 2007 esté cerrado al público, o bien, está abierto al público pero con las visitas limitadas.
Dowth, aunque más modesto que Newgrange y Knowth, es un sitio de enorme valor arqueológico, histórico y cultural. Su relativa falta de restauración moderna permite a los visitantes apreciar su estado original, ofreciendo una experiencia más íntima y primigenia del mundo neolítico.
- Dowth forma parte del conjunto arqueológico Brú na Bóinne, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993. Este valle alberga la mayor concentración de monumentos neolíticos de Europa occidental.
- Su ubicación estratégica en una colina proporciona vistas panorámicas del río Boyne, lo que refuerza su posible función como lugar ritual o ceremonial.
- Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Dowth.
- Ver: La cueva de Dunmore

