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08/03/2023- Mesa redonda. Definir lo que nos hace humanos es una tarea transdisciplinar que intenta precisar las capacidades, habilidades y manifestaciones identificables en el registro del pasado, que permitan acercarnos a dar una respuesta científica a dicha definición. Nuestros avances en Biología, Arqueología y Paleontología desdibujan fronteras y nos conducen a tiempos cada vez más remotos en el surgimiento de los rasgos que se han ido usando para definirnos. Esta mesa redonda plantea un diálogo entre diferentes investigadores del cerebro, la tecnología y la historia que pueda ayudarnos a desentrañar en qué momentos de nuestra historia evolutiva aparecen algunas de las características de eso que llamamos humanidad.
Participan: – J. Carlos Díez Fernández-Lomana. Universidad de Burgos – Ana Mayorgas Rodríguez. Universidad Complutense de Madrid – Ignacio de la Torre Sainz. Instituto de Historia, Centro de Ciencias Humanas y Sociales, CSIC. – Manuel Martín-Loeches, Universidad Complutense/Instituto de Salud Carlos III.
Los ponentes: cuatro perspectivas sobre lo que nos hace humanos
La cuestión planteada por esta mesa redonda difícilmente puede abordarse desde una única disciplina. La aparición de comportamientos que reconocemos como humanos afecta al desarrollo del cerebro, a la fabricación de herramientas, a las formas de subsistencia, a la organización social y, mucho más tarde, a la construcción de identidades, memorias y relatos colectivos. De ahí el interés de reunir investigadores procedentes de la Prehistoria, la Arqueología, la Historia Antigua y la Neurociencia: cada una de estas disciplinas observa una parte diferente de un proceso evolutivo que se extendió durante millones de años. La propia convocatoria del Museo Arqueológico Nacional presenta precisamente el encuentro como un diálogo entre especialistas del cerebro, la tecnología y la historia.
J. Carlos Díez Fernández-Lomana es catedrático de Prehistoria de la Universidad de Burgos. Su trayectoria investigadora se ha centrado en la Prehistoria y la evolución humana, con especial atención al registro arqueológico, la zooarqueología, la tafonomía y las estrategias de subsistencia. Su tesis doctoral estudió materiales procedentes de Atapuerca, analizando los restos animales y su relación con las actividades desarrolladas por los grupos humanos del Pleistoceno. Esta perspectiva permite reconstruir aspectos fundamentales de la vida cotidiana de nuestros antepasados: qué recursos utilizaban, cómo obtenían alimento y de qué manera interactuaban con su entorno.
Ana Mayorgas Rodríguez es profesora titular de Historia Antigua en la Universidad Complutense de Madrid. Su investigación se ha ocupado especialmente de Roma, las ciudades antiguas y los procesos mediante los cuales las sociedades elaboran memoria e identidad. Su tesis doctoral estuvo dedicada precisamente a la memoria de Roma y a la construcción de la identidad durante la República romana. Su presencia en una conversación sobre qué nos hace humanos amplía así el horizonte más allá de la evolución biológica: nuestra especie no solo transforma físicamente su entorno, sino que también construye relatos sobre su pasado, transmite tradiciones y organiza culturalmente su memoria colectiva.
Ignacio de la Torre Sainz, profesor de investigación del Instituto de Historia del CSIC, es especialista en Paleolítico, evolución humana, sociedades cazadoras-recolectoras y tecnología lítica. Ha desarrollado investigaciones sobre los primeros homininos en África oriental y Asia, así como sobre diferentes momentos del Pleistoceno en la península ibérica. Una parte fundamental de su trabajo estudia las primeras tecnologías y las herramientas de piedra, porque estos objetos proporcionan algunas de las evidencias más antiguas que permiten rastrear planificación, aprendizaje y transmisión de conocimientos entre los grupos humanos. Actualmente dirige el Laboratorio de Arqueología del Pleistoceno del CSIC.
Manuel Martín-Loeches es profesor de Psicobiología de la Universidad Complutense de Madrid y responsable del área de Neurociencia Cognitiva del Centro UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos. Sus investigaciones se han ocupado del funcionamiento del cerebro humano, la atención, la memoria de trabajo, el lenguaje y las relaciones entre emoción y cognición. En los últimos años ha dedicado especial atención a la evolución de la mente y del cerebro humanos, estudiando qué transformaciones cognitivas pudieron intervenir en la aparición de las capacidades que asociamos con el comportamiento humano moderno.
La reunión de estos perfiles permite comprender mejor la dificultad de establecer una frontera precisa entre lo humano y lo no humano. Las herramientas, el lenguaje, la cooperación, la memoria, la capacidad simbólica o la organización social no aparecieron necesariamente de manera simultánea ni pertenecieron desde el principio exclusivamente a Homo sapiens. La investigación contemporánea está mostrando un proceso mucho más gradual y complejo, en el que diferentes especies humanas desarrollaron capacidades que durante mucho tiempo se consideraron exclusivas de nuestra propia especie. Por eso, más que buscar un único rasgo definitorio, el interés científico se desplaza hacia la reconstrucción de una historia evolutiva formada por múltiples capacidades que fueron apareciendo, combinándose y transformándose a lo largo del tiempo.
