Música de Mesopotamia.
Música de Mesopotamia fue una expresión historiográfica para referirse a la historia de la música1 de la antigua civilización mesopotámica. Para la producción musical contemporánea de la región se suele emplear música de Irak o, genéricamente, música árabe.
Algunas canciones fueron escritas para los dioses, pero muchas fueron escritas para describir eventos importantes. Aunque la música y las canciones divertían a los reyes, también las disfrutaban personas comunes a quienes les gustaba cantar y bailar en sus hogares o en los mercados. Se cantaron canciones a los niños que las transmitieron a sus hijos. Así, las canciones se transmitieron a través de muchas generaciones como una tradición oral hasta que la escritura fue más universal. Estas canciones proporcionaron un medio para transmitir a través de los siglos información muy importante sobre eventos históricos.
Música árabe, instrumentos usados en la antigüedad. Muchos de ellos se usan actualmente. Fuente: Enlace. Dominio público. Banda de música siria de la Alepo otomana, mediados del siglo XVIII, por Alex. Russel, M.D. 1794. La música de cámara dibujada del natural, descrita por Russel:
«El primero es un turco de clase baja, toca el Diff [Daff]. La persona junto a él es un cristiano común y toca el Tanboor. La figura del medio es un derviche, está tocando el Naie [Nay]. El cuarto es un cristiano de rango medio, toca el Kamangi. El último hombre golpea el Nakara con los dedos para suavizar el sonido para la voz, pero las baquetas del tambor asoman por debajo de su chaleco.»

Asimismo, Mesopotamia ha sido centro de influencia para multitud de pueblos y civilizaciones: hititas, frigios, fenicios, israelitas, egipcios, griegos, persas, tribus indoeuropeas, árabes y los pueblos de la India antigua. La música de Mesopotamia, sobre todo sus instrumentos, se hallan en esos países aunque a veces considerablemente modificados, del mismo modo que también nos encontramos con influencias en sentido contrario.
Las fuentes que nos permiten el conocimiento de la música y los instrumentos de estos pueblos son tanto documentos literarios como reproducciones artísticas de instrumentos (pictóricas o escultóricas), así como algunos excepcionales casos de hallazgos arqueológicos de los propios instrumentos. Incluso se ha encontrado documentos que conservan la notación musical babilónica. (Córdoba, Joaquín (20 de marzo de 1996). Genio de oriente. Ediciones AKAL. p. 67).
Instrumentos. Instrumentos de cuerda
La lira o Kitara se considera el instrumento nacional sumerio. Ya se le representa a finales del cuarto milenio precristiano. Se hallaron preciosas liras, adornadas con oro, plata y placas de concha con profusión de ilustraciones, en las tumbas reales de Ur I. Estas primitivas liras sumerias son tan grandes que se apoyaban en el suelo (lira de pie sumerio). Su caja de resonancia se construía en forma de toro(símbolo de la fertilidad). Más tarde esa forma se estilizó, pero la cabeza de toro quedó como ornamento con barra delantera (columna). El ejecutante se sentaba ante el instrumento y tocaba las cuerdas con ambas manos. En las reproducciones, el número de estas cuerdas oscila entre 4, 5 y 7, y en los instrumentos hallados, también entre 8 y 11. Las cuerdas se aseguraban al travesaño mediante clavijas, y pasaban sobre un puente hacia la caja de resonancia. Están dispuestas con una inclinación hacia el ejecutante, a fin de que éste pudiese alcanzarlas todas. La lira de pie se convirtió luego en lira de mano, cuya primera imagen reproducida procede de la época babilónica (1800 AC).

El arpa, (véase Arpa de Ur), ya la encontramos en la época sumeria. La caja de resonancia y el cordal forman una unidad en forma de arco (arpa de arco), o bien se enlazan en un ligero acodamiento(arpa de arco acodada). Según el modelo se la sostenía en forma vertical u horizontal. Las arpas tenían de 4 a 7 cuerdas. Los asirios conocían sobre todo el arpa de ángulo. Su caja de resonancia se halla en la parte superior, y el cordal se halla formando ángulo agudo con ella; su número de cuerdas es elevado. La más famosa arqueológicamente hablando es el arpa de Ur. Las liras de Ur, también llamadas arpas de Ur, están consideradas como los instrumentos de cuerda más antiguos. Datan del año 2400 a. C. y fueron elaborados en época de la civilización sumeria, que se considera la primera y más antigua civilización de la historia, que se extendió por el sur de Mesopotamia, en la zona de los ríos Tigris y Éufrates (actual Irak). Concretamente forma parte del Período Dinástico Arcaico, un período arqueológico de la historia de Mesopotamia entre el año 3000 a. C. y el 2334 a. C.
Liras de Ur, expuestas en el Museo Británico. Osama Shukir Muhammed Amin FRCP(Glasg) – Trabajo propio. The Queen’s lyre (left, golden bull’s head) and the silver lyre (right). They can be found at «Room 56, Mesopotamia.» From the Royal Cemetery at Ur, southern Mesopotamia, Iraq. Early dynastic period, circa 2500 BCE. The British Museum, London. CC BY-SA 4.0. Original file (4,288 × 2,848 pixels, file size: 7.19 MB).
Hallazgo e historia
En 1929, durante unas excavaciones llevadas a cabo por el arqueólogo británico Leonard Woolley, en las «tumbas reales de Ur», fueron halladas tres liras y un arpa. Dos de ellas formaban parte del ajuar funerario situado en la tumba de la reina Puabi, que forman parte de las ruinas de la antigua ciudad sumeria de Ur, ubicadas cerca de la ciudad de Tell el-Mukayyar, a 16 km de Nassiriya, en Irak.
La «Lira Dorada» o «Lira del Toro» está considerada la más elegante, y fue guardada en el Museo Nacional de Irak hasta el año 2003, cuando fue prácticamente destruida durante la invasión. Una réplica fue reconstruida gracias a la ayuda internacional y la colaboración de entidades como la Universidad de Loughborough o el instituto West Dean College. De la lira original fue recuperada la cabeza de toro. (ver: BBC Mundo (1 de agosto de 2005). «Recrean arpa antiquísima») y The Lyre of Ur, Carl McTague.
La «Lira de la Reina» fue una de las dos halladas junto a la reina Puabi, y se conserva en el Museo Británico. British Museum – Queen’s Lyre.
Un arpa en forma de barco y otra lira con una cabeza de toro de oro (similar a las de la reina) se guardan en el Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad de Pensilvania. Two Lyres from Ur.
Detalle de la cabeza de toro que decora una de las liras, encontrada en la tumba de la reina Puabi en Ur. Osama Shukir Muhammed Amin FRCP(Glasg). CC BY-SA 4.0. Original file (2,848 × 4,288 pixels, file size: 6.98 MB). Esta lira fue encontrada en la tumba de la reina Pu-Abi. La decoración de lapislázuli, concha, piedra caliza roja y la cabeza del toro son originales. La cabeza del toro está cubierta de oro. Los ojos son de lapislázuli y concha. La barba y el cabello son de lapislázuli. Una lira del mismo tipo aparece representada en el Estandarte de Ur. Proveniente de la tumba PG 800 en el Cementerio Real de Ur, en el sur de Mesopotamia, Irak. Período dinástico temprano, alrededor del año 2500 a.C. Se encuentra en el Museo Británico, Londres.
El laúd se denomina, en sumerio, pantur, y en griego pandura, es decir pequeño arco musical. Su existencia está documentada en reproducciones babilónicas del segundo milenio precristiano, casi siempre en manos femeninas, pero lo está de igual modo entre los asirios. Llama la atención su largo cuello (laúd de cuello largo) con diapasón, sobre el cual corren de 2 a 3 cuerdas, y su pequeño cuerpo de resonancia, sobre el cual se halla tendido un parche, en forma de media calabaza (también de piel de mandarina roja).
En esta fotografía podemos observar diferentes modelos de Laúd, en este caso dibujos lineales de laúdes africanos del libro Die afrikanischen Musikinstrumente, publicado en 1901. De izquierda a derecha: laúd de Tibati, Camerún; laúd del pueblo Bassari (Senegal, con cierta diáspora en Gambia, Guinea y Guinea-Bisáu); laúd de Marruecos, probablemente un Guembri; laúd de Marruecos, probablemente un Guembri (esta forma también es llamada «Lotar»). Así se podrá hacer una idea del aspecto y la variabilidad de los tipos de Laúd que, a lo largo de la historia ha conformado. Foto: Bernhard Ankermann. Die afrikanischen musikinstrumente by Bernhard Ankermann, page 10, published in Berlin in 1901. Public Domain.

El laúd es un instrumento de cuerda pulsada que pertenece a la familia de los cordófonos. Su diseño típico incluye una caja de resonancia en forma de pera o almendra, un mástil corto y una serie de cuerdas que se tocan con los dedos o con un plectro. Los laúdes son conocidos por su sonido cálido y melodioso y han sido utilizados en diversas culturas y tradiciones musicales a lo largo de la historia, desde Europa hasta África, Oriente Medio y Asia. Cada región adapta el diseño del laúd según sus estilos musicales y materiales disponibles.
La guitarra española es, en cierto modo, heredera del laúd, aunque con diferencias significativas en su evolución. El laúd, que fue un instrumento muy popular en Europa durante la Edad Media y el Renacimiento, es considerado uno de los precursores directos de la guitarra moderna. Ambos comparten características en cuanto a la forma del cuerpo y la técnica de interpretación, pero a lo largo del tiempo, la guitarra se fue diferenciando y transformando en un instrumento autónomo.
Durante el Barroco, el laúd era muy común en la música europea, pero la guitarra comenzó a tomar más protagonismo. En el siglo XVI, la guitarra española se diferenciaba del laúd por tener menos cuerdas (generalmente 4 órdenes, frente a las 6 del laúd), una estructura más pequeña y un tipo de afinación diferente. En el siglo XVIII, la guitarra fue evolucionando en su forma y sonoridad, pasando de ser un instrumento de acompañamiento a uno con mayor capacidad melódica y armónica.
Por lo tanto, aunque la guitarra española tiene sus raíces en el laúd, especialmente en cuanto a la forma y las primeras características técnicas, es el resultado de una evolución propia, que la ha llevado a convertirse en el instrumento que conocemos hoy.
Foto de diferentes laudes y guitarras. CC BY 3.0

A la izquierda de la composición, Anfión está sentado sobre la base de una columna. Toca su laúd y, a su lado (a la derecha de la composición), unas piedras cobran vida y se ensamblan para formar las murallas de Tebas. La ciudad y la montaña están representadas en el fondo. Foto: Sébastien Leclerc. (Este enlace fuente). Creative Commons. CC0.


