Jordi Savall y el conjunto Le Concert des Nations interpretando música antigua en el Palau de la Música Catalana. A Bofill – www.fundaciocima.org. CC BY-SA 4.0.
Jordi Savall es uno de los músicos más influyentes en la recuperación y difusión de la música antigua europea. Violagambista, director de conjuntos históricos, investigador y divulgador, su figura representa una forma de entender la música que va mucho más allá de la interpretación artística: en su caso, la música es también una forma de explorar la historia, de reconstruir tradiciones olvidadas y de devolver al presente sonidos que durante siglos permanecieron ocultos en manuscritos y archivos.
Nacido en Igualada, en Cataluña, en 1941, Savall inició su formación musical en el ámbito coral y pronto se orientó hacia el estudio de los instrumentos antiguos. El descubrimiento de la viola da gamba, instrumento de cuerda muy difundido en Europa entre los siglos XVI y XVIII, marcaría definitivamente su trayectoria. Este instrumento, de timbre cálido y profundo, había caído prácticamente en el olvido durante la época moderna, desplazado por la evolución de la familia del violín. Savall, fascinado por su sonoridad y por el repertorio que había sido compuesto para él, decidió dedicar gran parte de su vida a rescatar ese universo musical perdido.
Para comprender plenamente este proyecto es necesario entender qué se denomina música antigua. Con esta expresión se suele designar el amplio repertorio musical europeo que abarca desde la Edad Media hasta el Barroco, aproximadamente entre los siglos IX y XVIII. Se trata de una música profundamente ligada a su contexto histórico: se interpretaba en catedrales, monasterios, cortes reales o salones aristocráticos, y estaba estrechamente vinculada a la vida religiosa, política y cultural de su tiempo. A diferencia de la música sinfónica moderna, muchas de estas obras fueron escritas para instrumentos hoy poco conocidos —violas da gamba, laúdes, chirimías, sacabuches o arpas antiguas— y seguían prácticas interpretativas muy distintas de las actuales.
Durante buena parte del siglo XIX y comienzos del XX, este repertorio fue interpretado con instrumentos modernos y con criterios estilísticos propios de la música romántica. Sin embargo, a partir de la segunda mitad del siglo XX comenzó a desarrollarse un movimiento de interpretación históricamente informada, cuyo objetivo era estudiar los tratados musicales, las partituras originales y los instrumentos de época para intentar recrear el sonido lo más fiel posible al que pudieron escuchar los oyentes de aquellos siglos. Jordi Savall se convirtió en uno de los protagonistas fundamentales de esta corriente.
Su trabajo no se limita a tocar un instrumento antiguo: implica una intensa labor de investigación. Savall ha recorrido bibliotecas y archivos europeos buscando manuscritos olvidados, partituras sin editar y repertorios apenas interpretados desde hace siglos. A partir de ese trabajo ha reconstruido programas musicales completos que permiten comprender mejor el paisaje sonoro de distintas épocas históricas. En ese sentido, su labor se sitúa a medio camino entre la interpretación musical, la musicología y la divulgación cultural.
A lo largo de su carrera ha fundado varios conjuntos especializados en música antigua que se han convertido en referencias internacionales. Entre ellos destacan Hespèrion XXI, La Capella Reial de Catalunya y Le Concert des Nations, agrupaciones que reúnen a músicos de distintos países para interpretar repertorios que abarcan desde la música medieval hasta el barroco tardío. Con estos conjuntos Savall ha realizado centenares de conciertos y grabaciones que han contribuido a dar a conocer obras olvidadas durante siglos.
Su repertorio es extraordinariamente amplio. Incluye desde cantos medievales y música renacentista hasta suites barrocas y repertorios instrumentales del siglo XVII. Pero además Savall ha mostrado un interés particular por las conexiones culturales del Mediterráneo, explorando las relaciones musicales entre tradiciones cristianas, judías y musulmanas. En muchos de sus proyectos la música aparece como un lenguaje capaz de atravesar fronteras culturales y de revelar las influencias mutuas entre distintas civilizaciones.
El músico y violagambista Jordi Savall durante el acto de entrega de la Medalla de Oro de la Generalitat de Cataluña, concedida en reconocimiento a su extraordinaria labor en la recuperación y difusión internacional de la música antigua. Barcelona, 17 de octubre de 2014.
Más allá de su dimensión estrictamente musical, la figura de Jordi Savall destaca también por su talante humanista. En numerosas entrevistas y conferencias ha insistido en que la música antigua no debe entenderse como una simple recreación arqueológica del pasado, sino como una forma de diálogo con la historia. Para Savall, interpretar estas obras es también una manera de comprender mejor la experiencia humana de otras épocas y de reconocer la riqueza cultural que ha conformado la identidad europea.
Gracias a su trabajo, innumerables composiciones que permanecían olvidadas en archivos han vuelto a escucharse en auditorios y festivales de todo el mundo. Su trayectoria demuestra que el estudio riguroso del pasado puede convivir con una interpretación viva y emocionante, capaz de conmover al público contemporáneo. En ese sentido, Jordi Savall no solo ha contribuido a recuperar un repertorio musical, sino también a renovar nuestra forma de escuchar y entender la historia a través de la música.
La conferencia titulada “Autobiografía intelectual”, pronunciada por Jordi Savall en la Fundación Juan March, constituye una oportunidad excepcional para conocer de primera mano la trayectoria y el pensamiento de uno de los músicos más influyentes en el ámbito de la música antigua. Lejos de limitarse a una simple exposición técnica sobre instrumentos o repertorios históricos, Savall propone en esta intervención una reflexión amplia sobre su vida musical, sobre el sentido de la interpretación histórica y sobre el papel que la música puede desempeñar como puente entre culturas y épocas distintas.
A lo largo de esta extensa conversación, el músico catalán recorre algunos de los momentos más significativos de su formación y de su evolución artística. Evoca sus primeros contactos con la música durante la juventud, el descubrimiento decisivo de la viola da gamba, instrumento que marcaría profundamente su carrera, y el camino de investigación que emprendió para recuperar un repertorio musical que durante siglos había permanecido prácticamente olvidado. Este proceso no fue únicamente artístico, sino también intelectual: Savall explica cómo el estudio de los tratados antiguos, de los manuscritos musicales y de los instrumentos históricos le permitió reconstruir una parte importante del patrimonio sonoro europeo.
La conferencia permite comprender mejor la naturaleza del movimiento conocido como interpretación históricamente informada, que busca acercarse a las obras del pasado con un conocimiento riguroso de su contexto cultural y de sus condiciones originales de ejecución. Savall expone con claridad cómo este enfoque no pretende realizar una recreación arqueológica del pasado, sino recuperar el espíritu de una música que nació en contextos muy diferentes a los actuales: monasterios medievales, cortes renacentistas o salones barrocos. Para ello, el uso de instrumentos de época, el estudio de las fuentes históricas y la colaboración entre musicólogos e intérpretes resultan elementos fundamentales.
En su relato aparecen también los proyectos colectivos que han acompañado su trayectoria artística. Savall habla de la creación de conjuntos como Hespèrion XXI, La Capella Reial de Catalunya o Le Concert des Nations, formaciones que reúnen a músicos especializados en repertorios antiguos y que han permitido devolver a los escenarios una enorme cantidad de obras olvidadas. Gracias a estos proyectos, músicas que habían permanecido durante siglos en archivos y bibliotecas han vuelto a ser interpretadas ante el público contemporáneo.
Más allá de la dimensión musical, la intervención de Savall revela una profunda concepción humanista del arte. Para él, la música antigua no es solo una forma de reconstruir el pasado, sino también una manera de comprender las relaciones culturales que han configurado la historia de Europa y del Mediterráneo. Muchas de sus investigaciones y programas de concierto exploran precisamente esos encuentros entre tradiciones cristianas, judías y musulmanas, mostrando cómo el intercambio cultural ha sido una constante en la historia musical.
La charla ofrecida en la Fundación Juan March permite así acercarse no solo al músico, sino también al investigador y al pensador que hay detrás de su trabajo. En un tono cercano y reflexivo, Savall comparte con el público las experiencias, intuiciones y descubrimientos que han guiado su carrera durante décadas. El resultado es una intervención que combina memoria personal, reflexión cultural y pasión por la música, ofreciendo al oyente una visión privilegiada de un universo sonoro que conecta el presente con las raíces profundas de la tradición musical europea.
